Al comenzar la carrera de psicología nos solemos sorprender por la cantidad de asignaturas con contenido en matemáticas que debemos superar o cuando con despiste lo comentamos con personas de otras profesiones y surge la siguiente duda ¿Y para qué hacen falta? Pues bien, la psicología entra dentro del ámbito de las ciencias. Lo que parte de su base nos indica es que sus principios son objetos de medición y, por lo tanto, cuantificables.

Es a través de los test dónde encuadramos los factores o componentes de la personalidad, de la inteligencia o incluso, de las patologías. Además de la incipiente necesidad de ser capaces de interpretar los resultados de una investigación y sus componentes. Aceptar o rechazar la hipótesis nula se convierte en uno más de los desafíos que atravesamos y bastante asiduamente, debo decir.
Defender la psicología como ciencia de la salud es en parte nuestro derecho y deber desde que nos rendimos a ella y solo con la ayuda de la estadística logramos hacerlo ¿No es cierto?
Mónica Bidet Pellicer
Estudiante de último semestre del grado de psicología
Terapeuta gestalt